El Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca celebró este jueves, 15 de octubre, el Día Internacional de las Mujeres Rurales con un homenaje a Elisabeth Serrano Amuedo, responsable del Centro Hípico La Dehesa. Serrano lleva más de 27 años dedicada al mundo del caballo y a la enseñanza de la equitación.

El acto, con el lema «La fuerza del campo palaciego tiene nombre de mujer», lo organizó la Delegación de Igualdad con la Asociación de Mujeres Agricultoras, Ganaderas y Manchoneras del Bajo Guadalquivir (AMUGAMA). Asistieron mujeres del medio rural, participantes en el programa Emplea Verde+ y representantes de asociaciones del pueblo. La jornada empezó con un desayuno-coloquio en el restaurante Manolo Mayo y terminó con una visita al centro hípico.

Igualdad en el campo

La primera teniente de alcalde, Carmen María Molina, explicó que este año el homenaje se centra en el mundo del caballo, muy ligado a la cultura del pueblo y en el que las mujeres también tienen un papel fundamental.

La presidenta de AMUGAMA, Beatriz Ruiz, defendió el trabajo que las mujeres han hecho siempre en el campo y siguen haciendo en la agricultura, la ganadería, las cooperativas, los almacenes y los negocios locales. Según Ruiz, reconocerlo es hacer justicia a las generaciones anteriores y abrir oportunidades a las jóvenes.

Las dos pidieron más mujeres en los puestos de decisión, en la propiedad de la tierra y en la dirección de las organizaciones agrarias. También reclamaron que los cuidados se repartan entre hombres y mujeres, para que ellas puedan desarrollar sus proyectos en igualdad.

Quién es Elisabeth Serrano

Elisabeth Serrano tiene 45 años y es palaciega. Empezó en el mundo del caballo en 1999 y desde 2003 trabaja en el Centro Hípico La Dehesa, que ha sacado adelante junto a su familia. Aunque estudió la rama administrativa, acabó formándose para enseñar a montar. Al ver que en el pueblo hacía falta formación básica, se especializó en dar clases a niños y adultos.

El centro ofrece clases de iniciación y perfeccionamiento, doma clásica, pupilaje, doma de caballos y potros, excursiones al campo y concursos. Cada julio organiza campamentos hípicos de verano.

Serrano recibió el reconocimiento con emoción y recordó que trabajar con animales exige atención los 365 días del año. «Ser mujer rural es trabajar en días de fiesta, con las inclemencias del tiempo, sin mirar el reloj. Es sostener una casa, una familia y un negocio», dijo.