Las Escuelas Infantiles Municipales de Los Palacios y Villafranca han iniciado este jueves, 3 de septiembre, el curso escolar con 244 niños y niñas matriculados entre sus dos centros, La Nana y La Luna del Horcajo.

El delegado municipal de Educación, Florián Ramírez, visitó ambas instalaciones durante la primera jornada para seguir el arranque de las clases y saludar a profesionales, familias y alumnado. Ramírez destacó que el comienzo se está desarrollando «con mucha alegría y con total normalidad» y subrayó que «los centros están totalmente equipados y las plantillas preparadas».

El delegado avanzó además que la cifra de matriculados seguirá creciendo en los próximos días, sobre todo por la incorporación de bebés de cero años: «Por las fechas de nacimiento de algunos niños todavía no se pueden formalizar, y aumentará seguro un buen número el alumnado de las dos guarderías», explicó.

Ramírez puso también el acento en el papel de estos centros para la conciliación familiar y laboral. «Hoy en día es imprescindible traer a los niños a la escuela infantil para que cada uno pueda desarrollar su trabajo y desarrollarse también profesionalmente», señaló.

La Nana, con 140 alumnos y 15 clases abiertas

La Escuela Infantil Municipal La Nana cuenta en este arranque con alrededor de 140 alumnos, una cifra que sigue subiendo con nuevas matriculaciones, según su directora, Pilar Benedito. El centro dispone de 17 profesionales, mantiene abiertas 15 clases y refuerza la plantilla con personal de apoyo durante estos primeros días de adaptación.

En La Luna del Horcajo, su directora, María Parejo, detalló que el curso empieza con unos 104 niños y niñas repartidos en nueve aulas: dos para bebés de cero años, cuatro para el alumnado de un año y tres para los de dos. El equipo lo forman 13 profesionales, entre tutoras y personal de apoyo.

Gratuidad para los niños de uno y dos años

Ambos centros mantienen su horario habitual, de 7:30 a 17:00 horas, con servicios de aula matinal, comedor y aula de tarde. La novedad de este curso es la gratuidad de la atención socioeducativa para los niños y niñas de uno y dos años; los servicios complementarios siguen sujetos a bonificaciones en función de la renta familiar.

Durante estas primeras jornadas se desarrolla también el habitual periodo de adaptación, dirigido sobre todo a quienes se incorporan por primera vez a la escuela infantil. La entrada se organiza de forma progresiva para que los más pequeños se familiaricen poco a poco con el centro, sus educadoras y sus compañeros.