VERANOS DE ANTES .

El verano lo inventó la abuela majando gazpacho , pepino , tómate un poco de ajo, mientras en la radio sonaria "ojos verdes".

Arriba en la azotea rompian el silencio de la noche los grillos y las salamanquesas ascendían por la blanca pared del cuartillo donde se guardan lo chismes y era el lavadero donde la tata carmelita subía a lavar con jamón verde y y tabla de restregar, de día cuando se movían las sábanas se veía la marquesina de la estación de Córdoba ya por la tarde después de la siesta y comerme un bocadillo de carne de membrillo con un kas de naranja que con manos de amor preparó tu abuela véase tu segunda madre o era la primera ?

Así escalera abajo prevenía al abuelo Juan, ten cuidado con el niño en los trenes y con la " tizne " ,grasa y carbonilla de unos trenes de vapor que no conocí, pero que era una criatura imaginaria que se pegaba a la ropa y al cuerpo y que había que quitar restregando con jabón verde , en el pecado estaba la penitencia, que suplicio me esperaba en el baño de zinc...

Ya en la calle , en aquel micromundo de la calle Marqués de Paradas veia espléndidas mujeres de ojos incendiarios , sentadas ellas en las puertas en sillas de enea con sus moños altos coronados por un rodete ajazminado o con la moña en un lado de ese fresco vestido abotonado con estrategia y que refrescaba un abanico caprichoso que cuando se cerraba , quedaba como un sable que apuntaria a otros balcones con vecinas que mirarían de reojo y hacia abajo , bicheandolo todo .. En verano el agua era la protagonista, con ese olor mañanero a tierra mojada , agua que se tornaría lujuriosa en el bañador de una adolescente conocida, te recuerdo que se desea lo próximo , lo cercano , lo que te motiva , nada de sofisticadas artistas de la época , en la noche estarían los mosquitos pegados en bombillas blancuzcas en una noche de cine de verano, dónde había dos entradas , la de general y preferente , separadas por una valla; Allí vería a maciste, una de conbois, de romanos o una de Alfredo Landa, pero antes te ponían la banda de los siete magníficos para decirte lo bueno que era un paquete de Malboro.... Alli podrías ver a aquellas artistas que lejanas distantes , exquisitas e inalcanzables para ti y que te encandilban como Catherine Deneuve, o la muy pizpireta y más próxima concha Velasco por ejemplo. En verano subías al ferrobus o el autocar que casi siempre iban en esa playa que podrías acampar . En verano, todo empezaba y acababa , porque salías poco a poco de tu patria , la infancia. jugabas a todo lo jugable, y como no , ese amor de ....verano , que no sería el definitivo. En verano compi , se vive dos veces, eran los veranos de la honda memoria que te hiere , a que sí ? Texto de Juan Manuel Rodríguez, asesor de prensa y relaciones externas de la Asociación Tradiciónes Sevillanas que preside Francisco Pérez Estepa