La futura Línea 3 del Metro de Sevilla podría pasar al transporte público hasta el 18 % de los viajes que hoy se hacen en coche en los distritos por los que pasará. El efecto sería mayor en Los Remedios y Bellavista-La Palmera. Es una de las conclusiones de un estudio que han presentado este jueves el fondo Bolt Urban Fund y la universidad suiza ETH Zürich.

Las dos entidades colaboran en el Sustainable Urban Transitions Lab (SUT Lab), un laboratorio de movilidad urbana sostenible. Llevan 15 meses trabajando en Sevilla junto al Ayuntamiento, con datos de millones de viajes hechos con la plataforma de Bolt: trayectos con conductor, viajes en bicicleta eléctrica y puntos GPS. También ha participado el profesor Luis Romero, de la Universidad de Sevilla.

El objetivo, según Bolt, es ayudar a cumplir los dos planes de movilidad que ya existen: el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Sevilla (PMUS 2030) y el Plan de Infraestructuras del Transporte y la Movilidad de Andalucía (PITMA 2030). El trabajo seguirá hasta abril de 2027.

Principales resultados

  • Metro. Además del efecto de la Línea 3, la Línea 2 llevaría estos beneficios a Triana y Sevilla Este, con más de un 10 % de aumento del uso del transporte público en esos distritos. La Línea 3 también subiría un 20 % la demanda de la Línea 1.
  • Zonas sin metro. Los barrios que quedan fuera del recorrido también pueden ganar si se mejoran los accesos a pie, en bicicleta y en vehículos compartidos a las nuevas estaciones. Por eso el estudio concluye que el metro funciona mejor dentro de un plan que combine varios medios de transporte.
  • Carril bici. En los 90.068 trayectos en bicicleta eléctrica analizados, tener carril bici fue lo que más pesó al elegir la ruta, por delante de la distancia, el tráfico y la duración. Llegar a los 400 kilómetros de carril bici que fija el PMUS podría lograr el cambio que busca el plan.
  • Seguridad. Los datos de 10.400 trayectos en bicicleta eléctrica permiten localizar puntos con posibles situaciones de riesgo. Completan los registros de la Policía y ayudan a actuar antes, por ejemplo con mejor iluminación o pavimento.
  • Tráfico. Con 62 millones de puntos GPS se han hecho mapas de velocidad de toda la ciudad, por tramo de calle y por hora. Al comparar con los contadores de tráfico tradicionales, los datos resultan precisos. Los resultados se publicarán al final del proyecto para que los usen planificadores, investigadores y profesionales.

Próximos pasos

El laboratorio está ampliando el modelo a toda el área metropolitana. Usará datos de la encuesta de desplazamientos del PMUS e incluirá cómo se combinan la bicicleta y los vehículos compartidos con las estaciones de metro. También prepara análisis de congestión, de salud y de coste-beneficio.

Orlando Roman García, de ETH Zürich, afirmó que «Sevilla y Andalucía ya cuentan con sólidos planes de movilidad» y que el estudio busca ayudar a «convertirlos en acciones: ampliar la red ciclista, conectar el Metro con los desplazamientos a pie, en bicicleta y con la movilidad compartida, e identificar dónde se producen los cuellos de botella del tráfico».

Fernando Berzosa, director general de Bolt en España, dijo que espera que las conclusiones «se transformen en decisiones concretas que mejoren cómo se mueven los sevillanos cada día».

Según la empresa, Sevilla es el proyecto principal del SUT Lab, que también ha trabajado con Hannover y colabora con Lisboa y con Asunción (Paraguay).