Antonio Rendón . Tras la celebración de la solemne Eucaristía con motivo de la festividad litúrgica de Nuestra Señora del Carmen, patrona de la Armada y tradicional referente de la devoción marinera, la Comandancia Naval de Sevilla celebró su ya tradicional encuentro institucional con una copa de vino español a bordo del buque turístico Luna de Sevilla, en una jornada marcada por la convivencia, la tradición naval y el reconocimiento a los vínculos históricos que unen a la Armada con la ciudad y con el río Guadalquivir.
La jornada se inició en la Capilla de los Marineros de Triana, donde tuvo lugar la celebración eucarística, presidida y predicada por el Rvdo. Sr. D. Arturo García, capellán castrense de la Base Aérea de El Copero. La ceremonia congregó a autoridades civiles y militares, representantes de distintas instituciones y miembros de diversos colectivos vinculados al ámbito de la Defensa y a la tradición marítima de Sevilla.
Finalizados los actos religiosos, la Comandancia Naval de Sevilla ofreció una copa de vino español a más de doscientos invitados, que embarcaron en el Luna de Sevilla para realizar una travesía de carácter institucional por las aguas del Guadalquivir. La navegación, de más de dos horas de duración, discurrió entre el puente del V Centenario y las inmediaciones del Centro de Alto Rendimiento, a una velocidad aproximada de 5,5 nudos.
El embarque tuvo lugar en el Muelle Marqués de Contadero, junto a la Torre del Oro, uno de los enclaves más representativos de la relación histórica entre Sevilla y el río. Desde este punto, la embarcación inició una navegación que permitió contemplar la ciudad desde una perspectiva singular y evocar, una vez más, la profunda vinculación de Sevilla con la tradición naval y marítima.
Uno de los momentos más emotivos de la travesía tuvo lugar al caer la tarde, cuando el grupo de marinería de la Armada, dirigido por Arturo Artiga, director del Coro Sacra, acompañado por oficiales de la Marina, interpretó la tradicional Oración al Ocaso, una de las expresiones musicales más arraigadas en la tradición de la Armada española.
Uno de los momentos más emotivos de la travesía tuvo lugar al caer la tarde, cuando el grupo de marinería de la Armada, dirigido por Arturo Artiga, director del Coro Sacra, acompañado por oficiales de la Marina, interpretó la tradicional Oración al Ocaso, una de las expresiones musicales más arraigadas en la tradición de la Armada española.
Esta sencilla y solemne plegaria, tradicionalmente vinculada al final de la jornada a bordo de los buques de la Armada, constituye una expresión de recogimiento y espiritualidad con la que los marinos elevan su oración al finalizar el día. La composición fue escrita por el capellán de la Armada D. José María Albacete González, antiguo religioso franciscano, y posteriormente armonizada por el compositor catalán José Sancho Marraco.
José María Albacete González nació en Campo de Criptana (Ciudad Real) el 3 de marzo de 1868 y desarrolló una dilatada trayectoria al servicio de la Armada como capellán castrense, llegando a alcanzar el empleo de vicario de segunda, asimilado al rango militar de capitán de fragata. Falleció en Ferrol el 28 de enero de 1955, a los 86 años. Su trayectoria estuvo asimismo vinculada al ámbito de la música religiosa y naval, siendo autor del himno del acorazado España, buque en el que prestó servicio como capellán.
El acto institucional estuvo presidido por el nuevo Comandante Naval de Sevilla, Capitán de Navío D. Juan Pablo Díaz-Pacheco, acompañado por el Segundo Comandante Naval de Sevilla, D. Fernando Sobrino; el general de la Guardia Civil D. Luis Ortega Carmona; y el General de División, Jefe de la Fuerza Terrestre en Sevilla, D. Carlos Melero y Claudio.
Durante su intervención, el Comandante Naval dirigió unas palabras de bienvenida a los asistentes y realizó una breve semblanza histórica de la devoción a Nuestra Señora del Carmen, poniendo de relieve la profunda significación que esta advocación mariana mantiene para la Armada, para las gentes del mar y para tantas comunidades vinculadas históricamente a la navegación. Asimismo, expuso algunos aspectos relacionados con la actualidad y la actividad de la Comandancia Naval de Sevilla.
En el transcurso del encuentro tuvo lugar uno de los momentos protocolarios más significativos de la jornada. Con las copas alzadas, los asistentes realizaron el tradicional brindis por Su Majestad el Rey D. Felipe VI, en su condición de Jefe del Estado y autoridad que ostenta el mando supremo de las Fuerzas Armadas, culminando el momento con un unánime y solemne «¡Viva España!».
La travesía contó con la presencia de representantes del cuerpo diplomático, jefes y mandos de unidades militares de los tres Ejércitos, representantes de la Guardia Civil y oficiales de la Real Liga Naval Española, así como del presidente de la Cámara de Mareantes de Sevilla, del presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España en Sevilla y de representantes de distintas instituciones, asociaciones y colectivos vinculados al ámbito militar, naval y civil.
Entre los asistentes se encontraban igualmente representantes del Cuerpo Uniformado de Ingenieros Civiles, de la Asociación Nacional de Milicias Universitarias Hispalense, de las Delegaciones de Defensa y del Ateneo Social y Castrense, entre otras entidades e instituciones.
Con esta celebración, la Comandancia Naval de Sevilla volvió a poner de manifiesto su estrecha vinculación con la ciudad y con su tradición marítima, al tiempo que reafirmó los lazos de fraternidad y cooperación que unen a las Fuerzas Armadas con las instituciones civiles y con la sociedad sevillana. La travesía por el Guadalquivir, bajo la advocación de la Virgen del Carmen y al compás de la tradicional Oración al Ocaso, constituyó así un acto de profundo significado institucional y simbólico, en el que tradición, espiritualidad, historia naval y convivencia volvieron a encontrarse en las aguas del río que, durante siglos, ha sido una de las grandes vías de comunicación de Sevilla con el mundo.
