Antoniio Rendón . -En 2026 se conmemora el 125.º aniversario de la proclamación de la Santísima Virgen del Carmen como Patrona de la Armada Española, una efeméride que rememora la Real Orden de 19 de abril de 1901, por la que se reconoció oficialmente su patronazgo. Esta significativa celebración constituye también una oportunidad para poner en valor la profunda vinculación histórica y espiritual de esta advocación mariana con las gentes de la mar y con aquellos territorios en los que su devoción ha arraigado a lo largo de generaciones.
La Virgen del Carmen ostenta oficialmente el patronazgo de la Armada Española, pero su devoción trasciende ampliamente el ámbito militar. Pescadores, marinos mercantes, navegantes deportivos y cuantos desarrollan su vida en estrecha relación con el mar y los ríos la reconocen igualmente como especial protectora y guía.
Esta arraigada tradición se ha transmitido durante generaciones a través de las costumbres y manifestaciones de la religiosidad popular. Marinos y navegantes han llevado consigo, a bordo de sus embarcaciones, imágenes, medallas y escapularios de la Virgen del Carmen como expresión de fe y símbolo de protección durante sus travesías. Incluso en la actualidad, numerosas embarcaciones pesqueras, mercantes y de recreo conservan en sus dependencias un espacio reservado para una pequeña imagen de la Virgen.
Más allá de su dimensión estrictamente religiosa, esta tradición constituye una valiosa expresión de la cultura, la identidad y el patrimonio inmaterial de las gentes vinculadas a la mar, cuya devoción a la Virgen del Carmen forma parte inseparable de una memoria colectiva transmitida de padres a hijos.
En este contexto, Gelves volvió a rendir culto a la Santísima Virgen del Carmen el pasado sábado 18 de julio, con la celebración de una solemne procesión terrestre y fluvial organizada por la Hermandad Mareantes del Sur, con la colaboración del Ayuntamiento de Gelves y Puerto Gelves.
Los actos dieron comienzo a las 20.00 horas en la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia, desde donde se inició el traslado procesional de la Virgen del Carmen por las calles del municipio hasta alcanzar las instalaciones de Puerto Gelves, donde la comitiva llegó en torno a las 21.00 horas.
Una vez en el puerto, se desarrolló el acto de homenaje y, antes de embarcar la imagen, se entonó la tradicional Salve Marinera, uno de los momentos más emotivos de una jornada marcada por la solemnidad y la participación de vecinos y devotos. Posteriormente, ya a bordo, tuvo lugar la tradicional ofrenda de flores y romero, como muestra de respeto, veneración y acción de gracias.
La celebración continuó sobre las aguas del río Guadalquivir, donde la imagen de la Virgen del Carmen fue acompañada por diversas embarcaciones, en una singular manifestación de fe y tradición que pone de relieve la estrecha relación histórica de Gelves con el río y con las actividades vinculadas a la navegación.
La Hermandad Mareantes del Sur invitó a participar en este tradicional acompañamiento a todas aquellas personas que dispusieran de embarcación en el puerto, así como a quienes quisieran vivir la procesión fluvial desde alguna de las embarcaciones con plazas disponibles, mediante inscripción previa y hasta completar el aforo.
De este modo, Gelves volvió a convertir el Guadalquivir en escenario de una de sus más arraigadas tradiciones, uniendo devoción mariana, patrimonio cultural y memoria colectiva en torno a la Virgen del Carmen, protectora de los marineros y símbolo de esperanza para cuantos hacen del mar y de las aguas su camino y su forma de vida.
Una celebración que, año tras año, contribuye a mantener vivas las raíces y tradiciones de las gentes de la mar y a transmitir a las nuevas generaciones una devoción profundamente vinculada a la historia y a la identidad de las comunidades ribereñas.
¡Viva la Virgen del Carmen!
