
Desde hace muchos años no se veía una fragilidad de las medidas de seguridad y de vigilancia de obra en la ciudad de Sevilla. El verano es una época elegida por los municipios para realizar obras de mejora en las ciudades. Cuesta trabajo entender que simultáneamente se inicien obras que tienen incidencia en la funcionalidad y habitabilidad del espacio público. Las empresas deben tomar las medidas de seguridad adecuadas y la Administración debe planificar, organizar y vigilar este tipo de actuaciones para que no impacten negativamente en la ciudad y en los ciudadanos. Este año es un año excepcional y se debe tener mucho cuidado de que estas actuaciones sean, absolutamente necesarias y provoquen los mínimos daños al comercio en general. En la imagen la calle Niebla, calle que ya estuvo cerrada al tráfico por la instalación de un colector de saneamiento, casi un año. Afectando a las calles aledañas y a la circulación y al comercio. Hoy se pueden ver locales cerrados.

