ORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

DIOS MÍO, YO CREO, ADORO, ESPERO Y TE AMO.

TE PIDO PERDÓN POR LOS QUE NO CREEN,

NO ADORAN, NO ESPERAN Y NO TE AMAN

HOY TERCER DIA DE TRIDUO EN HONOR AL SANTISIMO SACRAMENTO EN LA HDAD. SACRAMENTAL LOS GITANOS

 Nos encontramos ante el tercero y ultimo día del Solemne Triduo al Santísimo Sacramento, que estamos celebrando en el Templo de Jesús de la Salud y Sta. María de las Angustias Coronada, Sede Canónica de la Hermandad Sacramental de Los Gitanos, como preparación a la Festividad del CORPUS CHRISTI.
  A las 20:00 h. Exposición del Santísimo y Reserva, y seguidamente comienza a las 20:30 h. la Eucaristía está presidida por el Rvdo. P. Don José Luis García Benítez, donde en la homilía profundiza en el misterio de la Eucaristía y todo lo que Cristo nos ofrece en este singular Banquete.
  Como colofón y cierre de oro de este Triduo Eucarístico, finalizará con una Solemne Procesión Claustral, con SU DIVINA MAJESTAD y Bendición Solemne y este acto de fe, amor, oración al CUERPO DE CRISTO y Alabanza al Santísimo Sacramento del Altar 

Bendito sea Dios.

Bendito se a su santo nombra.

Bendito sea Jesucristo, Verdadero Dios, Verdadero Hombre.

Bendito sea el nombre de Jesús.

Bendito sea su sacratísimo corazón.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.

Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.

Bendita sea su santa e inmaculada Concepción.

Bendita sea su gloriosa Asunción.

Bendita sea el nombre de María, Virgen y Madre.

Bendito sea san José, su castísimo Esposo.

Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.

  Una vez más debemos y tenemos que agradecer y felicitar a los hermanos acólitos y como no a nuestros entrañables hermanos Emilio Rodríguez y Manolo Lobato, por el amor y cariño que ponen a cada uno de los cultos de nuestra querida hermandad.

Hoy os dejo con estas bellas palabras e himno…

PANGE LIGUA

Canta, lengua, el misterio del cuerpo glorioso y de la sangre preciosa que el Rey de las naciones, fruto de un vientre generoso, derramó como rescate del mundo.

Nos fue dado, nos nació de una Virgen sin mancilla; y después de pasar su vida en el mundo, una vez esparcida la semilla de su palabra, terminó el tiempo de su destierro dando una admirable disposición.

En la noche de la última cena, recostado a la mesa con los hermanos, después de observar plenamente la ley sobre la comida legal, se da con sus propias manos como alimento para los Doce.

El Verbo hecho carne convierte con su palabra el pan verdadero con su carne, y el vino puro se convierte en la sangre de Cristo. Y aunque fallan los sentidos, basta la sola fe para confirmar al corazón recto en esa verdad.

Veneremos, pues, inclinados tan gran Sacramento; y la antigua figura ceda el puesto al nuevo rito; la fe supla la incapacidad de los sentidos.

Al Padre y al Hijo sean dadas alabanza y júbilo, salud, honor, poder y bendición; una gloria igual sea dada al que de uno y de otro procede. Amén.