Las Asociaciones ciudadanas que más adelante se indican, preocupadas por el devenir de los acontecimientos en esta plaza de Sevilla, que lejos de resolver nuestras dudas parecen agravarlas tremendamente, no queremos guardar silencio ante el atropello que supone, a nuestro juicio, para el Patrimonio de esta ciudad la aprobación del Proyecto Metropol- Parasol para este núcleo urbano. Queremos hacer públicas a la ciudadanía las razones que esgrimimos para rechazar este proyecto desde nuestra vertiente de vecinos, placeros y profesionales del entorno, así como profesores y defensores del Patrimonio en su sentido más amplio, a la vez que reclamamos un urgente debate ciudadano que recoja el mejor Proyecto para la plaza de la Encarnación: aquel que recoja las necesidades de todos los sectores sociales y ofrezca soluciones modernas, pero desde una óptica de respeto al entorno urbano y desde una perspectiva ecológica y económica.
A nuestro criterio, éstas son nuestras razones para rechazar el Proyecto de Jurgen Mayer:
I.- PROBLEMAS LEGALES:
La zona de la Encarnación no cuenta con un Plan de Protección ó Catálogo aprobado, elemento jurídico necesario ya que se encuentra integrado en el Conjunto Histórico de Sevilla.
No respeta la protección del paisaje urbano que la Ley de Patrimonio y la declaración de Conjunto Histórico supone.
No respeta las alturas que las Ordenanzas Municipales y la declaración de Conjunto Histórico supone.
II.- PATRIMONIO ARQUEOLOGICO:
Destacamos la negativa acción de los pilotes, base de las gigantescas setas, ya que condicionan el respeto a los restos arqueológicos. Con ello se puede perder hasta un 30% del conjunto, espacio similar al que, en principio, se había fijado para el aparcamiento.
El traslado de los restos arqueológicos para permitir la instalación de los pilotes de las setas vulnera las Leyes de Patrimonio, que obligan al mantenimiento in situ de los mismos.
La localización de la base de los pilotes afecta de manera decisiva y destructiva a los restos de la Basílica, las casas romanas y una casa almohade, alterando gravemente el proyecto de conservación.
El Proyecto no desarrolla ningún programa museográfico para los restos arqueológicos, por lo que podemos repetir el fracaso, en este sentido, de la programada cripta arqueológica bajo el Mercado de Triana.
Se otorga más valor a la nueva construcción, que se quiere realizar, que a la puesta en valor de lo hallado.
III.- MERCADO:
El proyecto no satisface las necesidades de un mercado tradicional, ya que se encuentra supeditado a las necesidades del proyecto arquitectónico y no al revés, como hubiera sido lo lógico.
Engendra un nuevo centro comercial, innecesario en la zona, mientras que el comercio tradicional de Puente y Pellón y Regina continúa su decadencia.
La recogida de basuras no está planteada desde una perspectiva ecológica y moderna, con lo que podemos repetir la triste imagen de montones de cubas acumuladas, sucias y pestilentes.
El Proyecto no tiene en cuenta la aplicación de las nuevas fuentes de energía alternativas, baratas y ecológicas, en la iluminación, tanto del Mercado como del yacimiento arqueológico.
IV.- PLAZA:
Se mantiene la rampa que, en principio, fue creada para el aparcamiento subterráneo, conservándose un elemento extraño en el conjunto.
La concepción de la plaza es dura y recuerda otras como la de Plaza de Armas, totalmente contraria a las necesidades de la ciudad, ya que renuncia al arbolado y lo sustituye por falsos elementos de sombra, las setas.
El Proyecto no elimina la insolación, ya que la altura planteada deja suficientes huecos para que el sol se extienda ampliamente por la dura plaza de hormigón.
Por otro lado, supone la tala del arbolado de la plaza para dejar paso a las gigantescas setas de madera. Es decir, se desecha la forma más barata y sostenible de crear sombra, bajar la temperatura estival, la contaminación y aumentar la humedad del aire y se opta por la más cara y la menos sostenible, por lo costoso del mantenimiento de la madera muerta.
No hay plan alguno para la recuperación de la antigua fuente del mercado, hoy destrozada y abandonada en la plaza.
Al situar la plaza a la altura de un primer piso rompe la intimidad del vecindario.
De los 6000 metros cuadrados del proyecto, cera de 4750 estarán construidos u ocupados por viales, por lo que no queda zona suficiente para el esparcimiento ciudadano.
El Proyecto de la Plaza no incorpora zonas infantiles o para el recreo de ancianos, tan necesarios en aquel lugar.
La Plaza de la Encarnación se encuentra catalogada como zona saturada de ruidos. ¿Se puede permitir, por tanto, la existencia de más bares, restaurantes y cafeterías en el proyectado centro comercial?.
El Proyecto queda gravemente afectado por los nuevos planes que sobre el Metro se plantean desde la Junta, una de las condiciones del concurso de adjudicación, por lo que no cabría hablar ya de Metropol, a la vez que no se presentan en el citado proyecto estudios sobre los accesos al nuevo centro comercial y sobre los transportes públicos.
Constatamos y advertimos que el diseño de la Plaza es el típico que facilita las temibles botellonas.
V.- PROYECTO METROPOL- PARASOL:
La sustitución del cobre, inadecuado para la ciudad, por madera, supondrá una intensa tala de árboles en algún lugar del planeta. Desde una perspectiva ecológica y global, las instituciones públicas no deben alentar estas políticas.
La madera es un material que no es utilizado comúnmente en la construcción de exteriores en el Conjunto Histórico de Sevilla, chocando directamente con los materiales de uso frecuente en la ciudad.
Por otro lado, la madera presenta una vida media mucho más corta que el resto de los materiales utilizados en la construcción, por lo que se deriva un alto costo de conservación que no parece recomendable.
Aunque se quiera presentar con un toque de modernidad, su planteamiento choca con todos los planteamientos actuales de la llamada arquitectura invisible.
VI.- OTRAS CONSIDERACIONES:
La construcción del Proyecto supone una doble operación especulativa:
1.- La transformación del Mercado provisional que debería tener uso deportivo, tan necesario en la zona, en viviendas.
2.- La venta del edificio ocupado actualmente por la Hacienda Municipal en la esquina de Puente y Pellón, operaciones, al parecer, necesarias para atender el enorme costo financiero de un Proyecto excesivo a todas luces.
El altísimo coste obliga a introducir actividades lucrativas (restaurantes, zonas comerciales) para sostener la financiación, en suma se privatiza un espacio que debe ser público.
Es el desorbitado proyecto el que va a acabar condicionando el uso del espacio y no al revés
El Proyecto es similar a lo que supuso en su momento, también con ínfulas de modernidad, la destrucción de la Plaza del Duque y de la Magdalena.
Pero, a diferencia de las anteriores, la Encarnación está viva, tiene habitantes y no puede convertirse en un centro comercial más que significa muerte para el hábitat de la ciudad.
El Proyecto es una prolongación de la obra destructiva que supuso hace décadas la construcción de la calle Imagen.
El Delegado de Cultura, D. Bernardo Bueno, forma parte de una primera Comisión, que no autorizó el antiguo Proyecto, y defendió la importancia de los restos arqueológicos, por lo que ahora, con nuevos restos emergentes y de excepcional valor, debe mantener el criterio anterior.
Por otro lado, la aprobación del Proyecto no contó en su día con la unanimidad de las entidades que lo aprobaron.
Finalmente, consideramos que todo el Proyecto ha estado plagado desde el Ayuntamiento de enfrentamientos y hermetismo. No ha sido un proceso claro y diáfano y nunca se han llegado a realizar las campañas de difusión de las excavaciones arqueológicas que se habían prometido, abandonándose los mínimos paneles informativos sobre la Hispalis romana.
Por último, queremos manifestar que las Asociaciones firmantes estamos plenamente a favor de un Mercado en superficie digno y moderno. Queremos desde un primer momento la puesta en valor de los restos arqueológicos hallados, así como defendemos la idea de una gran plaza pública al servicio de todos los ciudadanos, que actúe como factor de renovación y dinamización del centro histórico y, finalmente, reiteramos nuestro rechazo al Proyecto Metropol- Parasol al que no consideramos exponente imprescindible de la arquitectura contemporánea, ni creemos necesario para la ciudad por su elevado coste.
¡La Encarnación tiene vida propia!
¡Sevilla hace siglos que está en los mapas!
¡Por un Proyecto sostenible y de calidad para la Encarnación!
¡Otro Proyecto es posible!
Asociación de Defensa del Patrimonio (ADEPA), Asociación de Vecinos Alfalfa, Asociación de Vecinos San Luis- Pumarejo, Asociación de Vecinos Entorno Regina- Encarnación, Asociación Histórica Retiro Obrero, Centro de Estudios Andaluces, Plataforma de Parques y Jardines de Sevilla, Ecologistas en Acción, Asociación de Defensa del Patrimonio Demetrio de los Ríos, Asociación de Defensa del Patrimonio Zócalo, Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Ben Baso.
