Los accidentes de trabajo en el sector de la construcción nos ponen a la cabeza de Europa.
Las últimas cifras sobre accidentes de trabajo en el sector de la construcción nos ponen a la cabeza de Europa. Los datos son alarmantes y son miles de personas las que todos los años pierden la vida «trabajando». Es cierto que en el sector de las obras de paisajismo no se dan los mismos agravantes de peligrosidad que en la construcción de edificios, pero si tenemos una serie de casos particulares que es importante mencionar.
En primer lugar tenemos que nombrar los trabajos de carretereas y en particular los de carreteras de alta montaña. Las difíciles condiciones de trabajo hacen especialmente delicadas las restauraciones del paisaje de cortados y paredes verticales que requieren de equipos especiales de montaña. Cada día va siendo más frecuente que las empresas que realizan estos trabajos cuenten con escaladores y personal especializado en trabajos de escalada y montaña.
Otro campo a diferenciar son los trabajos forestales donde se realizan repoblaciones forestales y trabajos de conservación. La mayoría de los accidentes se producen por la mala utilización de la maquinaria cuando se realizan tratamientos selvícolas, trabajos de poda y aclareo, utilizando motosierras y maquinaria pesada.
Otro capítulo son los trabajos cada día más frecuentes de restauración de márgenes de cauces y riachuelos de montaña , donde las corrientes y la velocidad del agua, añaden un factor de riesgo. Se necesita trabajar con especiales medidas de seguridad.
Por último los trabajos de jardinería y la construcción de parques urbanos. Es frecuente ver a los jardineros que no llevan casco, argumentando una serie de razones de todo tipo, para justificar la no adopción de medidas de seguridad y prevención de riesgos. Es también frecuente ver a podadores de palmeras que trepan sin cuerdas y sin sistemas de protección que justifican la falta de medidas con objeto de poder trabajar más cómodamente.
Hay que hacer notar que la responsabilidad es directamente de la Dirección Facultativa que tiene la obligación de hacer cumplir «estrictamente» la normativa y reglamentación de seguridad y prevención de riesgos. En segundo lugar es responsabilidad de la empresa constructora y del responsable de obra nombrado por la empresa, que «admite» y «permite» que sus trabajadores incumplan la normativa, asumiendo riesgos innecesarios.
En este tipo de obras urbanas es muy frecuente ver una considerable falta de medidas de seguridad, de cara a los transeuntes que a diario tienen que atravesar zonas de obras donde hay agujeros, zanjas y maquinaria trabajando .
Para afrontar este problema hay tres actuaciones básicas:
La primera es que los responsables directos sean conscuentes de la gravedad del tema y antepongan siempre, la seguridad y la normativa , a cualquier otro punto de vista.
Dotar al personal de todos los elementos y materiales que permitan realizar los trabajos con eficacia y seguridad.
Aplicar las tecnologías existentes, especialmente para la realización de tareas penosas o de gran dificultad.
